“¿Cómo prepararme psicológicamente?” es una frase comúnmente utilizada, y parece que alude a un plan que todos parecen conocer, pero que nadie puede nombrar, ¿a qué se refiere exactamente? Sin duda, sería de gran valor que existieran acciones que pudiéramos vislumbrar ante el inminente desenlace de algunos acontecimientos.

Aquí te presentamos algunas estrategias para esa “preparación psicológica”:

El optimismo. Si bien es importante ser realista, y pensar qué podrías perder ante las situaciones que vienen, también es importante que ubiques qué harás si las cosas salen bien. ¿Estás listo para ganar?

 El plan B. Ten presente la posibilidad de que las acciones que realizas, para alcanzar una meta, podrían no ser suficientes para llegar a ella; piensa qué opciones tendrás, como plan B o C, una vez que veas que no salió todo como esperabas.

Prevé las situaciones críticas. Haz un plan si piensas que te podrías poner en un riesgo físico, económico o emocional. Si las situaciones tienen que ver con otras personas, verifica si podría tornarse una situación violenta, piensa qué puedes hacer para reducir los riesgos que podrías enfrentar.

Pide apoyo profesional. Si es una situación en la que no eres un experto, es nueva para ti o no la has enfrentado, podrías platicar con personas que sepan del tema o hayan pasado por procesos parecidos, para que te brinden la información que necesitas antes de tomar una decisión.

Analiza opciones: Si estás pensando que necesitas “prepararte psicológicamente” es porque quizá estás ubicando una opción que está por quebrarse o caducar. Antes de pensar que te quedaste sin final feliz, busca varias opciones antes de darte por vencida/o.

La última vela encendida. Si consideras que te vas a jugar tu última opción, y sientes miedo al fracaso, considera los siguientes tres puntos antes de tirar la toalla:

  • Las metas no cumplidas no definen de lo que eres capaz sino el resultado de la suma de las circunstancias y tus esfuerzos. Si cambias la fórmula, también cambiarán los resultados.
  • Puedes tener nuevas metas, tanto en un aspecto como en cualquier otro.
  • Vas a aprender algo y eso te llevará a estar más preparado para próximas oportunidades en la vida.

Si te han dicho que ya debes soltar, pero sientes que no puedes, ten paciencia, quizá no es tu momento; a veces necesitamos quedarnos un poco más, todo es un proceso, y hay quienes necesitamos hacer todos los esfuerzos necesarios antes de abandonar.

Ahora que ya tienes algunos puntos básicos ¡es hora de empezar a planear para lograr tus metas!