En la actualidad son tantas las actividades a realizar que, dedicarle un tiempo al ocio, la convivencia con los seres queridos, vacacionar o pasar un momento a solas, se torna cada vez más complicado y se va dejando en segundo plano. El tiempo se reparte, entre trabajo y otros deberes; al final, no queda espacio para otra cosa que no sean actividades productivas, lo cual hace que vayamos acumulando estrés y cansancio en el día.

Esto mismo podemos verlo al interior de la familia, pues se llega a dar prioridad a las actividades laborales o del hogar, olvidando que la convivencia entre los diversos miembros de la familia también es fundamental, para mantener un equilibrio entre ellos.

No se trata sólo de pasar el mayor tiempo posible en familia, sino que, ese periodo de convivencia fortalezca su relación, favorezca su comunicación, promueva la confianza, mejore la autoestima de cada persona y facilite la capacidad de relacionarse interpersonalmente en el medio que cada miembro se desenvuelva. Este tiempo es una manera de reforzar ese vínculo afectivo entre padres, madres e hijos, además, de la relación de pareja.

También trae beneficios a nivel personal, ya que la convivencia en familia permite distraerse de las actividades del trabajo, compartir las vivencias del día, encontrar alternativas de solución ante las dificultades al contar con otros puntos de vista, disminuye el estrés al tener momentos de esparcimiento y relajación, además, se fortalecen los valores y se guardan recuerdos agradables de esa relación.

Algunas actividades que se pueden llevar en familia para fomentar estos beneficios son:

  1. Disfrutar de los momentos compartidos.Esto implica aprovechar cada oportunidad en la que podemos conversar de nuestros gustos, desagrados, experiencias y pensamientos con nuestros seres queridos, con el fin de continuar conociéndonos y acompañándonos en situaciones que requieren de un apoyo adicional. Esto también, nos permite disminuir la tensión de nuestro día, reforzar la comunicación y obtener un nuevo aprendizaje de la situación.
  2.  Destinar un tiempo con cada miembro de la familia.En ocasiones olvidamos que cada relación es particular, por lo tanto, requiere de un espacio específico para seguir fomentando y desarrollando de manera sana. Selecciona a lo largo de tu día o semana unos minutos con cada integrante de tu familia, compartan actividades que disfruten juntos y dialoguen sobre aspectos significativos, profundos.
  3. Demuestra tu cariño.Reconoce sus logros y avances en su desarrollo. Comparte tu sentir hacia los demás y hazles saber lo importante que son para tu persona. Ten detalles en fechas que no sean necesariamente una celebración particular, puede ser desde un mensaje de buenos deseos hasta un abrazo o beso al momento de volver a verse o despedirse.
  4.  Promueve tradiciones en familia.No es necesario hacerlo sólo en fechas especiales como Navidad, esto puede ser una práctica diaria, como sentarse a la mesa para compartir sus alimentos y antes agradecer por algo bueno que haya pasado durante el día, tener vacaciones o salidas en familia determinados días, festejar cumpleaños o eventos importantes, entre otros.

En resumen, pasar un tiempo en familia puede ser benéfico para todos, pues nos ayuda a sentirnos plenos y fortalece nuestra persona. Además, nos ayuda a salir de la rutina y olvidarnos de las tensiones del trabajo u otras áreas de nuestra vida.