La interrupción del embarazo más conocida, popularmente, como aborto; es importante explicar que este puede ser espontáneo y/o provocado, y se presenta en cualquier momento del embarazo.

El aborto espontáneo es cuando el cuerpo de la mujer no puede “retener” el producto de la concepción, esto provocado por diversas causas, como lo puede ser: alteraciones anatómicas en el útero (tanto de las paredes como de la cavidad), mala implantación o posición de la placenta, desajustes hormonales, presencia de tumoraciones (fibromas o miomas), quistes ováricos, entre otros. El aborto provocado es cuando la mujer toma la decisión de poner fin al embarazo, ya sea mediante medicamentos o mediante procedimientos médicos (legrados, aspirados); este último será el tema puntual.

Existen diversos factores que propician que una mujer pueda quedar embarazada sin que está lo deseé: desinformación de métodos anticonceptivos (esto propiciado por: bajo nivel escolar, pobreza extrema, no accesibilidad a los servicios de salud, vivir en zonas rurales), presiones sociales y/o de la pareja para tener relaciones sin protección, fallo en la función de los métodos anticonceptivos, abuso sexual o violación, entre otros.

Al saber que se está embarazada, muchas veces se toma la decisión de interrumpir el embarazo, pero por la preocupación o desesperación, se acude a instituciones, clínicas o personas, que muchas veces no están facultadas o no apegadas a la ley para llevarlo a cabo, poniendo en riesgo la salud y la vida de la mujer. En la Ciudad de México, al legalizarse la interrupción del embarazo, permitió que se regularan las clínicas que realizan esta práctica, reduciendo así el riesgo de complicaciones y secuelas tanto físicas como psicológicas, las cuales muchas veces pueden ser fatales.

Si es tu decisión interrumpir el embarazo, toma en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Las interrupciones legalizadas únicamente se llevan a cabo antes de las 12 semanas de embarazo.
  • Acércate a instituciones o clínicas legalizadas (en nuestro país únicamente se localizan en la ciudad de México). Te brindamos la página web autorizada para que puedas informarte sobre los requisitos, tanto para residentes de la Ciudad de México como de otros estados, así como si se es menor de edad: http://ile.salud.cdmx.gob.mx/
  • Es necesario conocer tu estado de salud, si se padece alguna alergia medicamentosa, enfermedades infecto-contagiosas o crónico-degenerativas, tipo de sangre, etc.
  • Recuerda que en cierta medida la interrupción de embarazo acarrea secuelas físicas y emocionales, por ello debes de considerar tener, en todo momento, acompañamiento tanto emocional como médico.
  • Necesitas seguir al pie de la letra todas las indicaciones de tu médico, para minimizar los efectos después de la interrupción. Si se solicita algún estudio complementario (ya sea de sangre, orina o ultrasonido) es primordial realizarlo.
  • No tomes o consumas NINGÚN medicamento o remedio casero que no sea el indicado por tu médico tratante (antes o después del aborto).

Una vez practicado el aborto ¿qué puede pasar?

Antes que nada, ten en cuenta que mientras más avanzado esté el embarazo existen más cambios físicos y emocionales, pero de manera general enumeraremos las manifestaciones clínicas y emocionales:

  • Sangrados un poco más abundantes que la menstruación, puede presentarse coágulos, con una duración entre 8 a 10 días, y van disminuyendo paulatinamente.
  • La menstruación retomará su periodicidad entre las 3- 4 semanas posterior al aborto (importante: ten en cuenta que cada mujer es diferente).
  • Presencia de malestares gastrointestinales: diarreas, náuseas y/o vómitos.
  • Cólico en vientre (un poco más intenso y persistente) que el de la menstruación.
  • Sensación de culpabilidad, presión social.

Ojo: vigila la presencia de fiebre mayor a 38°C, sangrado muy abundante o con coágulos muy grandes, posterior o durante el sangrado, si existe un flujo con mal olor o que tenga un color amarillento o verdoso; y además que estos síntomas se acompañen de malestar general (decaimiento, dolor de cabeza), cólico muy intenso que no ceda con la toma de los analgésicos indicados por el médico y continua con los síntomas del embarazo, si se presentan algunos de esto síntomas es importante la valoración presencial

Las manifestaciones físicas pueden durar en un lapso entre 2-4 semanas; las manifestaciones psicológicas no tienen un tiempo estipulado, depende de la respuesta de cada mujer.