Actualmente persisten algunas ideas erróneas sobre el cáncer y su tratamiento, las cuales pueden interferir negativamente sobre la enfermedad. Aquí se ejemplifican diez mitos y la verdad sobre ellos.

 Mito 1.

Todo lo que se necesita para enfrentarse al cáncer es una actitud positiva

Falso. Si bien los libros de venta al público sobre el cáncer hablan de ser optimista y luchador, no existe ninguna prueba científica de que una actitud positiva proporcione beneficios en el tratamiento del cáncer o aumente las probabilidades de curación.

Lo que una actitud positiva sí puede hacer es mejorar la calidad de vida durante el tratamiento del cáncer. Ello permite mantener un nivel de actividad diaria, de relaciones familiares y sociales. A su vez, esto puede mejorar el sentimiento de bienestar y ayuda a enfrentarse mejor contra el cáncer. Una actitud positiva también puede ayudar a colaborar más activa y responsablemente con el médico durante el tratamiento del cáncer.

Mito 2.

Si hemos sido capaces de llevar al hombre a la Luna, tiene que haber una cura para el cáncer.

En la actualidad, el cáncer es un grupo de más de 100 enfermedades. Cada una de ellas puede estar causada por varios factores distintos. A pesar de los avances en el diagnóstico y el tratamiento, los médicos tienen todavía mucho que aprender sobre qué desencadena el cáncer a partir de una célula y por qué en unas personas el cáncer es más grave que en otras.

Mito 3.

Las compañías farmacéuticas y los médicos no proporcionan la cura contra el cáncer.

Las compañías farmacéuticas y los médicos están del lado de los pacientes y la seguridad de los pacientes es lo primero. Los estudios clínicos que evalúan la eficacia y la seguridad de los tratamientos llevan tiempo y se puede crear la sensación de que se está impidiendo o retrasando la utilización de nuevos tratamientos. No hay que permitir que las prisas hagan peor el remedio que la enfermedad.

Mito 4.

Los chequeos periódicos y la tecnología médica actual pueden detectar todos los cánceres de forma precoz.

El cáncer es una enfermedad complicada y no existe nada que lo señale siempre que aparece. Las células cancerosas pueden crecer en cualquier parte del organismo, con frecuencia muy en el interior y hasta que el cáncer no alcanza cierto tamaño no existe tecnología o exploración capaz de detectarlo. Por ejemplo, en el momento en que se nota un bulto en el pecho, el cáncer puede estar allí desde hace 4 a 6 años.

Mito 5.

Someterse a un tratamiento contra el cáncer significa que no se puede vivir en casa, trabajar o llevar una vida normal.

La mayoría de personas con cáncer son tratadas de forma ambulatoria, cerca de sus casas. A veces puede ser necesario desplazarse hasta un servicio médico especializado para recibir el tratamiento, pero con frecuencia, los médicos especialistas pueden trabajar conjuntamente con los médicos más cercanos a su domicilio, para que el paciente permanezca lo más cerca posible de su entorno familiar y social.

Mito 6.

El cáncer siempre es doloroso.

No todos los cánceres producen dolor. El cáncer avanzado es el que más dolor produce, pero en los últimos 10 años se ha avanzado mucho tanto en el conocimiento de la necesidad de aliviar este dolor como en un mejor tratamiento del dolor. Si bien el dolor no siempre puede ser totalmente eliminado, sí puede ser controlado hasta el punto de que no tiene impacto, o es mínimo, sobre la vida diaria del paciente.

Mito 7.

La exposición del cáncer al aire durante la cirugía causa su diseminación.

La cirugía es una de las principales armas de la medicina frente al cáncer. No produce cáncer ni causa su diseminación. Dado que durante la recuperación de la intervención quirúrgica uno se puede encontrar peor que antes, puede creerse que la cirugía ha producido la diseminación del cáncer. Sin embargo, la exposición al aire del tumor no causa su diseminación, aunque la extirpación de la masa tumoral principal puede facilitar el crecimiento del cáncer que ya se había diseminado a través de las metástasis.

Mito 8.

Todo el mundo con el mismo tipo cáncer recibe el mismo tratamiento

El tratamiento de cada cáncer es individualizado. El tratamiento que recibe cada uno depende de la localización del cáncer, de cuanto ha diseminado y de si afecta a las funciones del cuerpo y a la salud general. Además, las células de diferentes tipos de cáncer pueden tener características distintas que pueden afectar a la forma en que responden al tratamiento, lo que a su vez puede influenciar el tratamiento que se recibe.

Mito 9.

Las personas buenas no tienen cáncer

Antiguamente las enfermedades se consideraban como un castigo por las malas acciones o los malos pensamientos y en algunas culturas aún se mantiene una creencia similar. Si fuera cierto, ¿cómo se explicaría el recién nacido o el niño de meses que tiene un cáncer? No ha tenido  tiempo de hacer mal a nadie. No existe absolutamente ninguna evidencia de que el cáncer sea una enfermedad para las personas que son malas.

Mito 10.

El cáncer es contagioso

El cáncer no se contagia. No hay ninguna necesidad de evitar a una persona que tenga cáncer, no se puede transmitir. Se puede estar con ella, se la puede tocar. De hecho, una persona con cáncer es cuando más necesita ayuda y apoyo y compañía.