En la actualidad se ha clasificado y especificado este delito, cuando se realiza un homicidio en contra de una mujer por el sólo hecho de ser mujer, en este artículo nos brinda una breve reseña de nuestro país frente a este tipo de conductas.

El “feminicidio” se le conoce en términos generales, a la muerte violenta de las mujeres por razones de género. Dicho término ha sido utilizado por sociólogos, feministas, entre otros desde el siglo 20, cobrando fuerza en 1970 y actualmente siendo incluido en las leyes penales de la mayoría de los países en América latina, incluyendo a México.

México, lo clasificó como un delito, el cual, se contrasta del homicidio en cuanto a la forma y razones de la muerte de la mujer, como lo especifica el Código Penal Federal, que a letra dice:

Artículo 325. Comete el delito de feminicidio quien prive de la vida a una mujer por razones de género. Se considera que existen razones de género cuando concurra alguna de las siguientes circunstancias: I. La víctima presente signos de violencia sexual de cualquier tipo; II. A la víctima se le hayan infligido lesiones o mutilaciones infamantes o degradantes, previas o posteriores a la privación de la vida o actos de necrofilia; III. Existan antecedentes o datos de cualquier tipo de violencia en el ámbito familiar, laboral o escolar, del sujeto activo en contra de la víctima; IV. Haya existido entre el activo y la víctima una relación sentimental, afectiva o de confianza; V. Existan datos que establezcan que hubo amenazas relacionadas con el hecho delictuoso, acoso o lesiones del sujeto activo en contra de la víctima; VI. La víctima haya sido incomunicada, cualquiera que sea el tiempo previo a la privación de la vida; VII. El cuerpo de la víctima sea expuesto o exhibido en un lugar público.

Aún con esta introducción en el código penal federal, 12 estados de los 32 de la república mexicana aun no reconocen dentro de sus códigos estatales el delito de feminicidio.

La violencia contra las mujeres, ahora plasmada como un delito, tiene su origen en la desigualdad de género, es decir, en la posición de subordinación, exposición, denigración, marginalidad, desigualdad y riesgo en el cual las mujeres se encuentran respecto de los hombres, siendo el asesinato la forma más extrema de violencia contra la mujer. De acuerdo con datos de la Encuesta Intercensal 2015, en México, la población de mujeres representa más de la mitad de la población total siendo el 51.4%.

En los últimos diez años fueron asesinadas 22,482 mujeres en las 32 entidades del país, revelan cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Cada cuatro horas una niña, joven o mujer adulta fue asesinada durante la última década en las 32 entidades federativas, según registros del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Podemos apoyar a nuestra comunidad y buscar evitar el aumento del número de feminicidios apoyándonos de la educación, enseñando a nuestros hijos e hijas sobre sus derechos y la obligación del respeto a los demás, sin importar: sexo, genero, etnia o posición social. Además, al ser constantes en el crecimiento de su inteligencia emocional y la promoción del derecho a la equidad de género, a tener una vida libre de violencia y a la libertad de decidir un proyecto de vida, estaremos contribuyendo a la formación de una sociedad incluyente.

Nosotros podemos evitar contextos de violencia, logrando reconocer situaciones donde se viva, ya sea física, emocional, patrimonial, verbal, es importante recordar que, las autoridades tienen mecanismos especiales para proteger nuestros derechos, sin embargo, para que esto ocurra debemos mantenernos informados, tener números de emergencia y saber a qué autoridad recurrir y que instituciones nos pueden apoyar.

Y tú, ¿te encuentras informado?

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