Un crédito hipotecario es un contrato por medio del cual una persona llamada acreedor, otorga una cantidad determinada a otro denominado deudor, quien debe devolverla, generalmente, en parcialidades, pudiendo pactar un interés. Su principal característica es que se garantiza con un bien inmueble, casa o terreno.

Este tipo de créditos suelen utilizarse para adquirir una casa o terreno; sin embargo, la ley no lo limita a ese destino. Es importante señalar que el concepto de hipoteca solo hace referencia al tipo de garantía y no al crédito como tal.

¿Quiénes son aptos para aplicar para un crédito hipotecario?

Por regla general, para obligarse legalmente, una persona debe de ser mayor de edad y no haber sido declarado como legalmente incapaz en un proceso judicial.

Aunado a lo anterior, para solicitar un crédito hipotecario, la mayoría de las instituciones financieras realizan un estudio en el que evalúan, entre otras cosas: el historial crediticio (Buró de Crédito), los ingresos y la edad.

Al evaluar la posibilidad de pedir un crédito, también es importante considerar el dinero con el que contamos para dar un enganche y hacer un presupuesto para conocer nuestra capacidad de pago.

¿Cómo selecciono un banco para adquirir un crédito hipotecario?

 El pensar en contratar una hipoteca implica analizar las condiciones de contratación; existen diversos productos en el mercado, por lo que antes de adquirir un crédito hipotecario, es importante considerar: la forma de pago, la tasa de interés, si el banco te ofrece algún seguro y en qué consiste.

De igual forma, antes de realizar la contratación, realiza un presupuesto, así podrás determinar tu capacidad de pago, lo cual será de utilidad para evitar comprometerte con algo que sea difícil de pagar. Asegúrate de saber si tu crédito será en pesos o en salarios mínimos. Si el monto es en pesos, siempre conocerás la cantidad adeudada, si es en salarios mínimos, el costo de la hipoteca sufrirá modificaciones de acuerdo con el incremento salarial.

Es importante conocer la diferencia entre el costo anual total (CAT) y la tasa de interés; el CAT contempla todos los cargos, por ejemplo: comisiones, seguros, cargos adicionales, entre otros. La tasa de interés se refiere al costo que se genera por el préstamo. Considerar todo esto, te permitirá elegir el banco que mejor se adecúe a tus necesidades.

¿Por qué es importante el tema de pagos anticipados o liquidación anticipada sin penalización?

Realizar pagos anticipados o liquidar en forma anticipada un crédito es tu derecho y te permite reducir el número de pagos e intereses del mismo; sin embargo, algunas instituciones financieras pueden contemplar, mediante una cláusula en su contrato, la aplicación de alguna penalización o castigo por realizar este tipo de pagos, ya que esta situación afecta sus ganancias.

Hoy en día, la Comisión para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) clasifica este tipo de cláusulas como “abusivas”, ya que causan un desequilibrio entre los derechos y obligaciones, que pone en desventaja al usuario y, por tanto, puedes denunciar esta situación.

¿A cuántos años me conviene seleccionar una hipoteca?

Para definir el plazo más conveniente en la contratación de un crédito hipotecario, debes considerar tu capacidad de pago a mediano y largo plazo; así mismo, debes reflexionar la tasa de interés que cobran las diferentes instituciones financieras. Para esto, la Condusef pone a tu disposición el simulador de crédito hipotecario, donde podrás comparar entre instituciones que ofrecen este producto: http://www.condusef.gob.mx

Recuerda que si tu nivel de endeudamiento es igual o mayor al 30% de tus ingresos, si tus ahorros no son suficientes para cubrir el enganche y gastos iniciales o si no tienes la certeza de que tus ingresos se mantendrán como hasta ahora, será mejor que NO adquieras un crédito hipotecario y evites mayores afectaciones.

 ¿Cómo me puedo proteger si pierdo mi fuente de ingresos y mi crédito sigue?

Como primer paso, es importante establecer qué tipo de crédito se adquirió y con quién, es decir, si se tramitó ante el Infonavit, el Fovissste, alguna financiera o un banco.

Cabe señalar que las personas no se pueden proteger contra una obligación, la razón es que, cuando otorgamos nuestro consentimiento a las condiciones y formas de adquirir un crédito, estas se deben cumplir de manera forzosa, pase lo que pase. Desde luego que existen situaciones, como perder un empleo, que pueden dificultar la manera en la que hacemos frente a nuestros compromisos; sin embargo, legalmente no nos excluyen de la responsabilidad de cumplir con la obligación; al retrasar o dejar de pagar un crédito podemos dar lugar a que los acreedores hagan uso de su derecho de cobro, ya sea por requerimientos verbales, escritos o mediante un juicio.

Las instituciones brindan opciones, como la reestructuración, para efectuar los pagos en lapsos de tiempo más largos, permitiendo modificar las condiciones del contrato, para poder reducir el monto a pagar y alargar el plazo de cumplimiento del crédito.

Finalmente, es importante mencionar que perder la fuente de ingresos es una situación en la que nos encontramos expuestos, por lo que, una forma de hacer frente a estas cuestiones que imprevistas, sin dejar de cumplir con nuestras obligaciones, es realizar un fondo de ahorro a lo largo de nuestra vida.

Tramitar un crédito hipotecario es una buena opción para adquirir una casa o hacer una inversión importante; compara créditos y asegúrate de tomar la mejor decisión. En Orienta podemos ayudarte a despejar las dudas que te surjan; contacta a nuestros expertos en materia legal y economía familiar para conocer más del tema.