Los desastres naturales son inevitables. La ausencia de mecanismos eficientes ante emergencias y una inadecuada planeación para hacer frente a los fenómenos de la naturaleza pueden crear obstáculos en la respuesta para combatirlos, y esto podría tener mayor impacto en la pérdida de vidas humanas y afectaciones económicas. Para estas situaciones, en México existe el Fondo de Desastres Naturales (Fonden), que fue creado como parte de la estrategia de gestión integral del riesgo, con el propósito de apoyar actividades de emergencia, recuperación y reconstrucción después de un desastre, por ejemplo, en caso de terremotos o huracanes.

El Fonden está compuesto por dos instrumentos presupuestarios complementarios: el Programa Fonden para la Reconstrucción y el Programa Fondo para la Prevención de Desastres Naturales (Fopreden) y sus respectivos fideicomisos.

  • El programa para la reconstrucción: En caso de que ocurra un desastre, los fondos autorizados a los programas de reconstrucción son transferidos a sub-cuentas para que estén disponibles; una parte de estos recursos económicos se traslada al Fondo de Atención de Emergencias, a fin de que se pueda brindar auxilio con víveres, herramientas, medicamentos y materiales de abrigo y protección a la población que resulte afectada a consecuencia de un fenómeno natural perturbador. Dichos apoyos se detonan a través de la emisión de una Declaratoria de Emergencia o Declaración de Desastre Natural.

¿Cómo opera Fonden?

Recientemente, en estados de nuestro país ocurrieron movimientos telúricos (sismos), dejando destrucción en zonas de Oaxaca, Chiapas, Morelos y en la Ciudad de México. Muchas familias sufrieron pérdidas materiales, que van desde cosas pequeñas hasta su propio hogar.

Para que los estados afectados tengan acceso al Fondo Nacional de Desastres Naturales, es necesario que la Secretaría de Gobierno Federal (Segob) haya emitido una Declaración de Desastre Natural, especificando cuál es el desastre, la magnitud del daño y las zonas afectadas, declaratoria que se publica en el Diario Oficial de la Federación.

Con dicha declaración, los representantes del Gobierno de los estados afectados pueden iniciar la solicitud ante la Segob, la cual hace una estimación del daño y el costo de reparación. En caso de ser procedente, se destinarían recursos económicos del fondo para aplicarlos en cualquiera de sus modalidades, a través Banobras.

Existen cuatro modalidades de aplicación de recurso en caso de viviendas, a saber:

  1. Rehabilitación de daños menores.
  2. Reconstrucción de daños parciales.
  3. Construcción del daño total de la vivienda.
  4. Reubicación y construcción de viviendas.

La realidad es que, el presidente de la República determina si se otorgan o no los recursos y a qué propósito serán destinados.

La ley contempla la posibilidad de reparar las viviendas dañadas por el sismo; sin embargo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público determinará el presupuesto asignado para este concepto, ya que estos recursos están ligados directamente con el Presupuesto de Egresos de la Federación.

Es importante señalar, que el fondo puede estar en un balance deficitario en cualquier año, dependiendo de las modificaciones que vaya sufriendo y, por tanto, no contar con recursos disponibles para enfrentar los daños generados por la catástrofe natural.