Ahorrar es sólo cuestión de organización y motivación. Plantearte una meta concreta te motivará.

Te invitamos al reto del ahorro, observa los avances al finalizar y coméntanos, cuales fueron los resultados.

El reto, consiste en sustituir algunos productos que consumimos en la calle, por uno igual elaborado en casa, como primer paso,  identifica las cosas que compras en la calle, como: un café,  jugo, una torta, agua, dulces, entre otros. Después viene la parte creativa, imagina como puedes remplazar esos productos, por ejemplo: en vez de comprar una botella de agua, usa un recipiente para rellenarlo; prepara tu propio café y llévalo en un termo, para evitar comprar dulces, puedes llevar otra cosa como pasas o una bolsita con palomitas caseras para no gastar en papitas.

Cada peso que gastarías comprando cosas en la calle, ponlo en un bote o sobre, al final de un mes, te darás cuenta que ahorraste una cantidad considerable, este dinero puede servir para complementar cualquier meta o proyecto que tengas.

Los gastos que realizas por placer o sin necesidad concreta, pueden consumir parte de nuestro presupuesto mensual sin darnos cuenta; ya que, no tenemos un registro de ellos, realiza este reto y reflexiona sobre la cantidad ahorrada, multiplícala por 12 y pregúntate: ¿Qué harías con esa cantidad de dinero?

Ahora, sólo falta que pongas manos a la obra.