La adolescencia suele ser una etapa en la que los jóvenes manifiestan con mayor insistencia su necesidad de ser independientes y por tomar sus propias decisiones, lo cual puede generar sentimientos de frustración y enojo, tanto en los padres como en los hijos. Es necesario establecer una comunicación efectiva y asertiva con nuestros hijos adolescentes para evitar en la medida de lo posible desacuerdos que puedan derivar en discusiones constantes.

Recuerda:

1.- Mostrar interés en sus gustos, aficiones, hobbies, proyectos, etc.

2.- Escucharle. Procura poner toda tu atención cuando estén conversando o hablando sobre un tema relevante.

3.- Trata de ponerte en su lugar. Tú también pasaste por esa etapa, recuerda cómo fue para ti, lo que sentías y pensabas en ese momento.

4.- Respeta su intimidad. Tu hijo o hija necesitan su propio espacio.

5.- Convive con él/ella. Puedes organizar salidas al cine, a comer o cualquier actividad que puedan disfrutar juntos.

6.- Procura darle respuestas directas y concisas. Resuelve sus dudas y muestra apertura para hablar sobre diversos temas que le puedan generar inquietud, de forma clara, sin tabúes ni miedo.

7.- Establece límites claros. Habla con él/ella respecto a qué está permitido y qué no, así como las consecuencias que habrá en caso de transgredirlos.

8.- No seas autoritario. Trata de negociar y establecer pactos que beneficien a todos.

9.- No te olvides de demostrarle tu afecto. Reconoce su esfuerzo y sus logros, abrázale y exprésale tu cariño con palabras.