Dentro de una relación de pareja, de manera implícita o explícita, se tienen ciertos acuerdos mutuos de lo que está permitido y lo que no dentro de esa relación. Cuando alguno de esos convenios -en este caso el de la fidelidad-, se rompe, provoca una herida que puede dañar el autoestima, la confianza y la seguridad de la persona que experimenta la infidelidad.Como cualquier herida emocional, se necesita atravesar por un proceso de sanación de forma individual e incluso en pareja, si es que ambos deciden continuar con la relación.

Para transitar este proceso considera las siguientes sugerencias:

1.- Reconoce y acepta la realidad que estás viviendo. No trates de evadir o negar la situación por la que atraviesas, ya que esto sólo alargará y complicará el proceso de sanación.

2.- Date la oportunidad de experimentar tus emociones. Es totalmente natural sentir dolor, miedo, enojo, tristeza, decepción, etc.

3.- Procura no aislarte. Acércate a tus familiares y amigos, exprésales cómo te sientes y permíteles ayudarte.

4.- Afronta la situación. Indudablemente tendrás que tomar una decisión al respecto; existen dos caminos viables o más adecuados para hacerlo, finalizar con la relación de pareja o reconstruirla.

5.- Para poder tomar una decisión, es conveniente que hagas un ejercicio de reflexión. ¿Qué quieres hacer? ¿Para qué lo quieres hacer? ¿Cuáles son tus expectativas? ¿Qué estás dispuesto a hacer?

6.- Pon en práctica la decisión que has tomado. Sin importar qué hayas elegido, es importante que tengas en cuenta que puede ser un proceso doloroso y complicado, pero será indispensable para continuar con tu vida.

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